jueves, 18 de octubre de 2012

Por Eugenio Gambetta Gabin La Argentina “posible” de Lucía Topolansky


Hay una fiera competencia en la Presidencia de la República, para exhibir quién habla más y de más temas. Por ahora—en términos turfísticos— va ganando “el favorito”: el señor Presidente; pero a una cabeza y apurando, tiene “el enemigo”:la Primera Dama; y filtrando por los palos, viene “la sorpresa”: el Prosecretario, Diego Cánepa.
A la Senadora Lucía Topolansky le gustan mucho los micrófonos. Y así, habla tanto  y de todo, siendo bueno recordar a los desmemoriados, algunas de sus muchas expresiones más singulares.
1) En una participación en Radio Cooperativa de Argentina, aseguró: “Conozco algunos muchachos de La Cámpora y siento una sana envidia. Nosotros tratamos de ir por ese camino que nos permita incorporarlos efectivamente a la política”. Es sintomática esa “sana envidia” por un grupo de patoteros liderados por Máximo Kirchner y que sea eso lo que pretende para nuestro país.
2) En un reportaje a la Agencia oficial TELAMluego de justificar todo lo que hace Argentina en materia de trabas, de YPF, de Malvinas y de proclamar el apoyo incondicional del Uruguay al país vecino, Topolansky habló de las FF.AA. Uruguayas.
Y allí se le vio la hilacha “chavística” y la suma gravedad que tienen esas declaraciones para el futuro institucional del Uruguay. En efecto, empezó: “Nosotros tenemos que tratar de que la FF.AA. de hoy queden divorciadas del pasado, porque nosotros precisamos FF.AA. FIELES A NUESTRO PROYECTO NACIONAL”
“Preciso por lo menos un tercio de la oficialidad y la mitad de la tropa a mi lado, como meta. Me gustaría todo. Pero una base sustentable sería eso (…) “Yo no digo que esto tenga un efecto mágico inmediatamente (…) Si nosotros no transformamos a los militares esto no tiene ningún sentido (…) Hemos cambiado los programas de historia. Los programas de formación de los militares los hemos modificado todos, porque allí es donde se les forma”.
¿“Base sustentable” para qué, Senadora Topolansky? ¿Para “chavetizar” a las FF.AA.? ¿Para lavarle el cerebro al resto de los militares? ¿Para asegurar la permanencia del Frente Amplio en el poder, aún por la fuerza? ¿Ignora olímpicamente la Primera Dama el artículo 77 de la Constitución uruguaya que prevé la abstención de los militares en la vida política, con excepción del voto?
Bien dijo Claudio Paolillo en Búsqueda (3/5/2012), bajo el título, “El sueño de Lucía”: “La desacralización del poder es una cosa; pero reírse de las instituciones y de las esencias democráticas y republicanas es otra bien diferente y, por cierto, muy peligrosa”.
3) En Últimas Noticias (26/3/2012), la Senadora afirma: “Criticar es muy sencillo. Yo también estuve en la oposición, pero la diferencia que tuvo el FA cuando era oposición fue que hacía crítica responsable. A veces yo siento que la crítica ahora es bastante politiquera”.
Es para quedarse anonadado ¿Oposición responsablela del FA? Ha sido lo más irresponsable que se conoce, oponiéndose por que sí a todo lo que ahora aplaude y capitaliza (por ejemplo: el aeropuerto, las papeleras, la megaminería, las inversiones extranjeras, etc. etc.).
Y el súmmum fue cuando el líder frenteamplista Tabaré Vázquez, durante la tremenda crisis del 2002, pedía a gritos el “default”, con el cual nos hubiésemos hundido internacionalmente y el Frente Amplio no hubiese podido gozar plenamente de la bonanza actual.
4) Después de afirmar en el Senado de la República que su peor desgracia fue…  ¿ustedes pensarán que los años de cárcel? Pues no: haber ido a un colegio privado. Después de eso, la Senadora propicia con vehemencia la abolición del servicio doméstico.
La Primera Dama dijo que “no está bien que nadie tenga que limpiar la mugre de otros (…) el trabajo doméstico no debería existir, y posiblemente habría que pensar en algún tipo de cooperativa de trabajadoras para atender a las personas muy mayores…”. Si prosperara la iniciativa de la Senadora —cabeza de lista del MPP— partiendo de la base del principio: “no está bien que nadie tenga que limpiar la mugre de otros”, habrá que:
— Prever en las escuelas, que cada niño deberá barrer y limpiar su trozo de aula y en los hospitales lo harán los enfermos. En los hoteles, los turistas limpiarán sus habitaciones, harán las camas y prepararán sus desayunos.
— Cada vecino deberá ocuparse de llevar su basura a un quemadero municipal y de barrer su vereda y su calle. En las propiedades horizontales, se procederá por turnos entre los habitantes de los diversos apartamentos, para efectuar ese barrido.
— La limpieza de los cementerios quedará a cargo de los familiares de cada panteón, tumba o nicho. En los espectáculos deportivos, musicales, teatrales o de cualquier índole, cada espectador será responsable de la limpieza de su lugar.
Si esto les parece delirante, son las consecuencias que tendría la iniciativa dela Primera Damay Senadora. Lo realmente grave de este asunto es considerar una labor que es digna, como indigna y pretender suprimir el trabajo de miles y miles de personas.
Y les ahorramos otras, como el año sabático para los profesores; la obligación a los médicos de ejercer por dos años en el interior, “es casi como ir a hacer un posgrado a Ginebra“; de 19 Departamentos pasar a 4 o 5 Provincias, el espacio oficial en los medios masivos de comunicación, para el Frente Amplio; observadora en las elecciones de Venezuela, cuando es militante chavista; etc., etc.
Volvamos a Argentina y vayamos a la última, que está fresquista. En estos días le dijo a Radio Mitre que el momento que viven Uruguay y el vecino país: “es complicado pero no imposible” ¿Qué entenderá por “imposible”la Primera Dama? ¿Querrá más agresiones argentinas y genuflexiones uruguayas?
No avanza el dragado del Martín García; ni las terminales de Nueva Palmira; ni la publicación de los monitoreos del Río Uruguay; ni las trabas a las exportaciones uruguayas; ni los cepos a los dólares que dificultan la venida de turistas argentinos a nuestros país; ni nada de nada.
Pero sin embargo, en la misma entrevista Topolansky se negó a enjuiciar si existe voluntad de solucionar la situación por parte de Argentina y afirmó: “No soy quien para meterme en la soberanía de otro país. Es un lío entre hermanos, se lo resumo así”. Y si es un lío entre hermanos ¿por qué no puede opinar? ¿No se considera hermana?
La verdad de la milanesa es muy otra. De acuerdo a lo que informa Ámbito Financiero:
“En la AFIP ya están preparando los primeros requerimientos que se harán a la DGI de Uruguay sobre algunos contribuyentes argentinos, en cuanto sea aprobado por el Parlamento de ese país”.
Peor aún, las agresiones argentinas continúan. En otro artículo el mismo periódico publica: “La semana próxima en Ciudad del Cabo se realizará el Foro Global de Transparencia Fiscal de la OCDE (…) Los representantes de la AFIP exigirán que este año el Acuerdo esté ratificado por el Parlamento uruguayo”.
Nada más y nada menos ¿Continuaremos oyendo a los frenteamplistas, como el Diputado Asti decir: “La firma del tratado no fue una imposición de Argentina sino una decisión soberana de Uruguay”?
¿Vamos a firmar un Acuerdo en esas condiciones de prepotencia? Mi opinión que ese instrumento internacional es funesto para el Uruguay, ya lo desarrollé en estas mismas páginas de El Diario. De todas las satrapías kirchneristas, ésta es la peor.
La oposición, unánime, se ha definido en contra de ese acuerdo de intercambio de información tributaria ¿No habrá, en algunos legisladores frenteamplistas, un último átomo, un último reflejo, de defensa de los legítimos intereses nacionales?

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